sábado, 28 de diciembre de 2013

Iluminar una habitación infantil


¿Tienes hijos pequeños y quieres remodelar su cuarto? Hoy te damos algunos consejos para iluminar una habitación infantil correctamente.


LO QUE DEBES SABER...
  • Iluminación natural: la luz natural siempre debe prevalecer a la artificial.
  • Paredes y cortinas: con tonos claros harán que la iluminación natural se intensifique.
  • Mesita al lado de la cama: es un punto clave en el que debemos reforzar la luz.
La iluminación de la habitación de los niños puede influir en las actividades que realicen de manera cotidiana ayudando o dificultando dichas tareas. Por ello, debemos elegir la luz adecuada y situarla en los puntos clave de la estancia.

Luz natural y artificial
Para sacar partido a la luz natural que entra por las ventanas lo mejor es pintar las paredes con tonos claros y, al mimo tiempo, colocar unas cortinas traslúcidas. Si la tela elegida también es clara ayudará a aumentar la luminosidad.
En cuanto a la luz artificial, lo más recomendado es colocar una única lámpara en el techo que dé al cuarto de los niños una luz general. Es muy recomendable evitar las luces fluorescentes o los alógenos, dado que su luz es muy fría. Lo que queremos conseguir es un clima cálido y hogareño, y este tipo de luces dan el resultado opuesto.
Un regulador de intesidad de la luz general del techo nos permitirá adaptar la luz a las necesidades de cada momento. Los niños requieren una iluminación diferente en función de la actividad que realicen. Con el regulador de intensidad podremos crear un ambiente diferente para cada situación. En cualquier caso, debemos recordar que la iluminación natural siempre debe ser preferible a la artificial.

Puntos clave de iluminación
Un punto en el que debemos reforzar la iluminación es en uno de los lados de la cama. Una lámpara de noche en una mesita será lo más apropiado para determinadas situaciones como por ejemplo el momento de leerle a los peques el cuento para dormir. Además, esta lámpara será muy útil si los niños necesitan levantarse de madrugada, pues podrán encenderla por sí solos.
Otra de las situaciones que debemos tener en cuenta es que la absoluta oscuridad puede hacer que nuestros hijos pasen miedo por las noches, así que es recomendable dejar encendida alguna luz mientras duermen, por ejemplo una pequeña iluminación en el enchufe. Estas suelen ser de baja intensidad, por lo que además de consumir poco son perfectas para que los niños descansen y estén relajados.

Fuente: Hogar Mapfre

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