| LO QUE DEBES SABER... |
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El gris es un color lleno de estilo especialmente porque es capaz de combinar con cientos de estilos decorativos diferentes y con una múltiple gama de tonalidades.
Si bien es cierto que el gris plata puede resultar demasiado llamativo y cansarnos rápido, cuenta con una gran gama de tonos algo más pálidos que nos puede servir para decorar interiores.
Combinado con tonos claros, otros grises y colores pastel
A la hora de efectuar contrastes con el gris plata, para que este no resulte tan llamativo podemos usar colores hueso, ya que son suaves y perfectos, por ejemplo, para las alfombras. Otro tono es el gris oscuro, ideal para el mobiliario, sillas o sofás.
Si queremos realzar los tonos plateados podemos combinarlos con el blanco cerámico, aportando mayor claridad; o el azul amanecer, que suavizará ese punto llamativo del plata.
Otra opción para decorar con tonos plateados son los accesorios. Podemos usar esos tonos metálicos asociados a las joyas, lo que aportará ese toque de glamour; o al frío, lo que nos permitirá crear una decoración específica para el invierno.
Pequeños detalles que marquen la diferencia
Debemos tener mucho cuidado a la hora de decorar con el color plata. Si nos excedemos en su uso podemos aportar una sensación demasiado fría a nuestra decoración. Por eso, tenemos que usarlo solamente en pequeños objetos o en algún mueble, lo justo para dar ese toque llamativo pero sin recargar.
También podemos pintar paredes pequeñas o usar este tono si queremos que alguna parte de las paredes de una habitación se pinten a rayas, combinando con los tonos de los que hablamos anteriormente.
Algunos de los elementos que podemos incluir en nuestra decoración en tonos plata son relojes de sobremesa con acabados cromados y jarrones decorativos que podemos colocar en mitad de la mesa del comedor, contrastando con flores en tonos llamativos como el rojo o el verde o cualquier otro elemento decorativo.
Fuente: Hogar Mapfre
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